FERNANDO ALTAMIRA BASTERRETXEA

Diplomado en Trabajo Social, se ha ido especializando en temas relacionados con el desarrollo y la cooperación internacional a través de distintos estudios de posgrado. En 1994 empieza como coordinador del Departamento de Educación del Centro UNESCO País Vasco y, dos años después, del área de Educación para el Desarrollo de la ONGD Mundu Bat, desde la cual ha conocido y apoyado procesos de fortalecimiento organizativo y de educación popular en Chiapas, Guatemala, El Salvador, Cuba, Colombia, Brasil y Chile.

En el 2000 crea, junto con Esther Canarias, la cooperativa de iniciativa social INCYDE, Iniciativas de Cooperación y Desarrollo y desde entonces facilita procesos de fortalecimiento institucional a través de formaciones y asesorías sobre evaluación, sistematización, planeación estratégica, diagnóstico, generación de aprendizajes estratégicos, asesorías metodológicas y buenvivir organizacional.

VI CONGRESO INTERNACIONAL DE COOPERACIÓN Y DERECHOS LGBTI. LAS MUJERES Y LA IGUALDAD LGBTI

Mesa 1. El papel de la sociedad civil en el sistema internacional de defensa de DDHH

Título: “Bailando en el deseo. Algunas claves para incorporar la diversidad sexual y de género en las ONGD”

 La Diversidad Sexual y de Género (DSG) es una perspectiva emergente en el ámbito de la Cooperación al Desarrollo, y algunas ONGD del Estado español la están incorporando de manera incipiente. Tal vez podríamos hablar de una Cooperación transformadora no normativa que se abre a esta nueva posibilidad de la DSG.

Hay que ubicar la DSG desde el marco de un modelo de Desarrollo dominante que tiene tres características: neoliberal, etnocéntrico y heteronormativo. Algunas ONGD están avanzando hacia un nuevo concepto de género a través de las propuestas lesbofeministas. Sin embargo, hay que indagar si sus prácticas inciden en las consecuencias (heterosexismo) o si lo hacen en las causas (heteronormatividad).

Hay organizaciones que se están planteando la necesidad de incorporar a los colectivos LGTBI como sujetos políticos. Existen confusiones conceptuales que desorientan a la hora de realizar las intervenciones de las ONGD. Además, también existen resistencias al interior de las organizaciones sobre si es conveniente, necesario y urgente la incorporación de la DSG.

Finalmente se proponen líneas de cómo abordar la DSG. Posiblemente no puedan ser unas líneas extrapolables para cualquier organización, pero podrán ayudar a abrir nuevas posibilidades.